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Su aplicación en la salud pública y comunitaria, la educación para la paz y el aprendizaje
Bert Hellinger aporta un nuevo conocimiento a través de las Constelaciones Familiares para comprender las relaciones humanas. Se hace evidente a través de los "Órdenes del Amor" que el sistema familiar tiene una conciencia común que vela por el derecho de pertenencia de todos sus miembros. Cuando una persona del sistema sufre un destino especialmente trágico o fue excluida, menospreciada u olvidada en las siguientes generaciones se producirán identificaciones e implicaciones sistémicas, es decir, un miembro posterior de la familia, movido por la conciencia familiar y sin saberlo, representara a aquella persona que fue excluida del sistema familiar tomando para sí un destino que no le corresponde.
Hellinger también halló las terribles consecuencias ocasionadas por la violencia política. Los hallazgos crean una especial conciencia respecto a la responsabilidad de las decisiones políticas. Si estas se orientan hacia la violencia, no hay ganadores. Futuras(os) ciudadanas(os), personas concretas, padecerán los destinos de sus antecesoras(es). Las(os) Hijas(os) de los perpetradores se identificaran con los destinos de sus víctimas, y el dolor de las víctimas se transmitirá a las siguientes generaciones. A través de los "Movimientos de Alma" que llevan hacia la reconciliación, se devela que todas y todos somos responsables por las otras personas; allí es donde las Constelaciones Familiares trascienden el ámbito terapéutico y se encuentran con los derechos humanos. La necesidad de decisiones políticas más humanas se hace inminente frente a la prueba de las consecuencias.
Es necesario trabajar para las generaciones que vienen con el fin de prevenir que las niñas y los niños tengan que padecer el rencor de los destinos dolorosos. Es importante hacer un esfuerzo a favor de la construcción de una cultura para la paz y formar con valores ciudadanos que resalten el amor, el respeto, la tolerancia, la equidad, igualdad y humildad. Los paradigmas que aportan las Constelaciones Familiares son una semilla más para la paz.
¿Cómo se trabaja?
Bert Hellinger con su enfoque fenomenológico, descubrió que al configurar la Constelación Familiar , las y los participantes que sirven como representantes de miembros de una familia, expresan los sentimientos y sensaciones que reflejan auténticamente a quienes representan (sin haberlos conocido previamente). Se expresan así las complejas fuerzas conflictivas que actúan en los sistemas humanos, así como el camino hacia las soluciones que parecían inaccesibles o inclusive inimaginables. El método de las Constelaciones Familiares ayuda a completar los pendientes familiares, dejando a cada persona con su propia responsabilidad y su lugar de dignidad en la familia. De esta manera se restablece el "Orden del Amor" y se rompe la cadena de los destinos trágicos.
Este método de trabajo no requiere la presencia de la familia, se puede trabajar a partir de una persona todo el sistema familiar. Se trata de una forma de trabajo individual que se realiza con un grupo de personas interesadas que sirven de representantes.
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