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La vida de un ser humano se inicia a partir de la unión de un hombre y una mujer y la presencia de ese hombre, papá, en nuestras vidas es de vital importancia siguiendo los órdenes del amor, -pues Bert Hellinger- el padre es quien dirige en el camino.
Para explicar esto imagínense un reloj y coloque al padre en el lugar que ocupa numero 12; a partir de ahí, a su izquierda le sigue la madre y después el primer embarazo, sin importar que llegara a nacer si o no y allí seguimos el orden de jerarquía sucesivamente dentro de una familia. El hombre es símbolo de fortaleza, nos inspira seguridad, protección y orden.
Y es que para una persona se sienta completa y estable emocional, energética y espiritualmente, es necesario tener en su corazón, y en su justo lugar, la presencia de su madre y su padre, dándole la importancia que merece y reconociendo lo hermoso y grande que es poder crear una vida, poder pasar vida, sin tomar en cuenta que el padre sea bueno o no. Inclusive en los casos dolorosos cuando el hijo ha sido fruto de una violencia, la presencia de este hombre debe ser reconocida.
Los varones están más seguro en manos de sus papás debido a que toman la energía masculina que les permitirá tener una dirección. Pero ¿Porque eso es tan importante? Porque al no poder tomar a su padre en su corazón puede traer serias situaciones en el transcurrir de la vida.
Entre las dinámicas más frecuentes que se observan en las familias en las que está ausente la figura paterna son: adicciones rechazo a la escuela, falta de respeto y de orden, abandono (lo que nos lleva muchas veces a la depresión) y poca estima. Y no son las únicas.
En algunas culturas los hombres muestran mayor tendencia a presentar comportamientos inadecuados en el hogar, dando lugar a conflictos entre parejas que finalmente, y por amor los hijos creen que pueden resolver; a si terminan rechazo a sus padres.
Los hijos necesitan el permiso de sus madres para asentir y decir si a sus papas tal y como son, ya que ellos solo pueden dar lo que tienen, y no más. |